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miércoles, 28 de mayo de 2025

Reflexionando


Nunca es demasiado tarde para ser quien quieras ser

(extracto de “El curioso caso de Benjamín Button”)

Nunca es demasiado tarde, o en mi caso demasiado pronto, para ser quien quieras ser.
No hay límite en el tiempo, empieza cuando quieras,
puedes cambiar o no hacerlo no hay normas al respecto.
De todo podemos sacar una lectura positiva o negativa, espero que tu saques la positiva.
Espero que veas cosas que te sorprendan;
espero que sientas cosas que nunca hayas sentido;
espero que conozcas a personas con otro punto de vista;
espero que vivas una vida de la que te sientas orgullosa;
y si ves que no es así,
espero que tengas la fortaleza para empezar de nuevo.
 

lunes, 12 de mayo de 2025

Reflexionar con Byung-Chul Han


Toda edad tiene sus aflicciones propias. Así, existió una era bacteriana; a más tardar, terminó con el descubrimiento de los antibióticos. A pesar del temor generalizado de una epidemia de influenza, no estamos viviendo en una era viral. Gracias a la tecnología inmunológica, ya la hemos dejado atrás. Desde un punto de vista patológico, el incipiente siglo XXI no está determinado ni por las bacterias ni por los virus, sino por las neuronas. "Las enfermedades neurológicas como la depresión, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), el trastorno límite de la personalidad (DBP) y el síndrome de agotamiento marcan el paisaje de la patología a principios del siglo XXI.


domingo, 22 de septiembre de 2024

Reflexionar con César Vallejo


Masa 

Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo:
«¡No mueras, te amo tanto!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Se le acercaron dos y repitiéronle:
«¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando
«¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: «¡Quédate hermano!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Entonces todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste,
emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar.