martes, 25 de julio de 2017

Reflexión sobre el tiempo y el compartir

Alejandro El Grande, encontrándose al borde de la muerte, convocó a sus generales y les comunicó sus tres últimos deseos:

1 - Que su ataúd fuese llevado en hombros y transportado por los mejores médicos de la época.
2 - Que los tesoros que había conquistado (plata, oro, piedras preciosas), fueran esparcidos por el camino hasta su tumba.
3 - Que sus manos quedaran balanceándose en el aire, fuera del ataúd, y a la vista de todos.

Uno de sus generales, asombrado por tan insólitos deseos, le preguntó a Alejandro cuáles eran sus razones. Alejandro le explicó:

1 - Quiero que los más eminentes médicos carguen mi ataúd para así mostrar que ellos NO tienen, ante la muerte, el poder de curar.
2 - Quiero que el suelo sea cubierto por mis tesoros para que todos puedan ver que los bienes materiales aquí conquistados, aquí permanecen.
3 - Quiero que mis manos se balanceen al viento, para que las personas puedan ver que venimos con las manos vacías, y con las manos vacías partimos, cuando se nos termina el más valioso tesoro que es el tiempo.

Al morir nada material te llevas,  "EL TIEMPO" es el tesoro más valioso que tenemos porque es limitado. Podemos producir más dinero, pero no más tiempo... Cuando le dedicamos tiempo a una persona, le estamos entregando una porción de nuestra vida que nunca podremos recuperar, nuestro tiempo es nuestra vida.  EL MEJOR REGALO que le puedes dar a alguien es tu tiempo y SIEMPRE se le debe dar a quien quieres en tu vida.

lunes, 24 de julio de 2017

Un relato de Marco Denevi

El emperador de China

Cuando el emperador Wu Ti murió en su vasto lecho, en lo más profundo del palacio imperial, nadie se dio cuenta. Todos estaban demasiado ocupados en obedecer sus órdenes. El único que lo supo fue Wang Mang, el primer ministro, hombre ambicioso que aspiraba al trono. No dijo nada y ocultó el cadáver. Transcurrió un año de increíble prosperidad para el imperio. Hasta que, por fin, Wang Mang mostró al pueblo el esqueleto pelado, del difunto emperador. ¿Veis? -dijo - Durante un año un muerto se sentó en el trono. Y quien realmente gobernó fui yo. Merezco ser el emperador.
El pueblo, complacido, lo sentó en el trono y luego lo mató, para que fuese tan perfecto como su predecesor y la prosperidad del imperio continuase.

      

sábado, 22 de julio de 2017

Reflexionar con John O. Donohue

En la tradición budista se concibe la amistad según la bella idea del kaliyana mitra, el “amigo noble”. Tu kaliyana mitra lejos de admitir tus pretensiones, te obligará, con dulzura y mucha firmeza, a afrontar tu ceguera. Nadie puede ver su vida íntegramente. Así como la retina del ojo tiene un punto ciego, el alma tiene un lado ciego que no puedes ver. Por eso dependes del ser amado, que ve lo que tu no puedes ver. Tu kaliyana mitra es el complemento benigno e indispensable de tu visión. Semejante amistad es creativa y crítica, está dispuesta a recorrer territorios escabrosos y accidentados de contradicción y sufrimiento. Uno de los anhelos más profundos del alma humana es el de ser visto. En el antiguo mito, Narciso ve su cara reflejada en el agua y queda obsesionado por ella. Si miras detrás de ti, pierdes de vista el frente. Tu yo jamás te verá íntegramente. Aquel que amas, tu anam cara ( “amigo del alma” en le tradición celta), tu alma gemela es el espejo mas fiel de tu alma. La integridad y la claridad de la amistad verdadera dibuja el contorno real de tu espíritu. Es hermoso contar con semejante presencia en tu vida. No puedes amar a otro si no estás empeñado al mismo tiempo en la obra espiritual, hermosa pero difícil de aprender a amarte a ti mismo. En otras palabras, no necesitas buscar fuera de ti el significado del amor. Esto no es egoísmo ni narcisismo, obsesiones negativas sobre la necesidad de ser amado. Por el contrario, es el manantial del amor en el corazón. Por su necesidad de amor, las personas que llevan una vida solitaria suelen tropezar con este gran manantial interior. Aprenden a despertar con sus murmullos la profunda fuente interior de amor. No se trata de obligarte a amarte a ti mismo, sino de ser reservado, de incitar a ese manantial de amor que constituye tu naturaleza mas profunda a surcar toda su vida. Cuando esto sucede, la tierra endurecida de tu interior vuelve a ablandarse. La falta de amor lo endurece todo. No hay mayor soledad en el mundo que la del que se ha vuelto duro o frío. El resentimiento y la frialdad son la derrota final. El mayor don que el nuevo amor trae a tu vida es el despertar del amor oculto en tu interior. Te vuelves independiente. Ahora puedes acercarte al otro, no por necesidad ni con el aparato agotador de la proyección, sino por auténtica intimidad, afinidad y comunión. Es una liberación. El amor debería liberarte. Te liberas de esa necesidad ávida y abrasadora que te impulsa continuamente a buscar afirmación, respeto y significación en cosas y personas fuera de ti.

jueves, 20 de julio de 2017

Un relato de Galeano

El amor

          En la selva amazónica, la primera mujer y el primer hombre se miraron con curiosidad. Era raro lo que tenían entre las piernas.

          -¿Te han cortado? -preguntó el hombre.

          -No -dijo ella-. Siempre he sido así.

          El la examinó de cerca. Se rascó la cabeza. Allí había una llaga abierta. Dijo:

          -No comas yuca, ni plátanos, ni ninguna fruta que se raje al madurar. Yo te curaré. Echate en la hamaca y descansa.

          Ella obedeció. Con paciencia tragó los menjunjes de hierbas y se dejó aplicar las pomadas y los ungüentos. Tenía que apretar los dientes para no reírse, cuando él le decía:

          -No te preocupes.

          El juego le gustaba, aunque ya empezaba a cansarse de vivir en ayunas y tendida en una hamaca. La memoria de las frutas le hacía agua la boca.

          Una tarde, el hombre llegó corriendo a través de la floresta. Daba saltos de euforia y gritaba:

          -¡Lo encontré! ¡Lo encontré!

          Acababa de ver al mono curando a la mona en la copa de un árbol.

          -Es así -dijo el hombre, aproximándose a la mujer.

          Cuando terminó el largo abrazo, un aroma espeso, de flores y frutas, invadió el aire. De los cuerpos, que yacían juntos, se desprendían vapores y fulgores jamás vistos, y era tanta su hermosura que se morían de vergüenza los soles y los dioses.

(De "Memoria del fuego/Los nacimientos")

 Eduardo Galeano

miércoles, 19 de julio de 2017

Frases: Linus Pauling

Cuando una persona mayor y distinguida te hable, escúchala atentamente y con respeto - pero no le creas. Nunca pongas tu confianza en algo mas que en tu propio intelecto. El mayor, no importa si tiene el pelo gris o ha perdido el pelo, no importa si se trata de un premio Nobel, puede estar equivocado. El mundo avanza, año tras año, siglo tras siglo, mientras los miembros de las generaciones más jóvenes averiguan las cosas erróneas que dijeron sus predecesores. Así que siempre hay que ser escépticos - siempre hay que pensar por uno mismo.

lunes, 17 de julio de 2017

Reflexionar con...Francisco de Quevedo

Desear que todos sean buenos, y creer que lo son pocos, es virtud
y cordura. Muchos hombres debe de haber buenos, todos lo deben ser,
muchos parece que lo son; y lo son pocos. ¿Qué, pues, haremos para
vivir? No fiarnos de la apariencia ni culparla ; tratémosla como a cosa
dudosa; -no huyamos della por no ofenderla, no la creamos por no ofendernos;
comuniquémosla con recelo, y tratémosla sin peligro. Vivir y
dejar vivir es el aforismo de mejor seso para la comodidad política.
Muchos fueron buenos hasta que hallaron quien los tuviese por tales.
Muchos se hicieron malos luego que les premiaron por buenos. Hay
quien aguarda entre buenas costumbres, para ser ruin, sólo a verse en
honra, Otros no se cansan de ser buenos hasta que adquieren con qué
poder ser inicuos; tienen paciencia para ser virtuosos hasta que adquieren
caudal para dejar de serio. Yo he visto quien daba con piedad
lo poco que tenía, hasta que con artificio tuvo mano para quitar a todos
lo que tenían. En muchos el reprehender los- vicios, detestar la crueldad,
los robos y adulterios, no es religión, sino invidia. De nadie son
tan perseguidos los impíos que llegan a medrar, como de los que lo
son; cudician su dicha, no su emienda. No los derriban por desagraviar
el puesto que infaman, sino por ocuparle ellos; frecuentemente se
ve acusar un delincuente a otro, no para que le den el castigo que merece,
sino para sucederle en el oficio con que le mereció.

   

domingo, 16 de julio de 2017

Frases: J.K.Rowling

Resulta extraño pensar que, cuando uno teme algo que va a ocurrir y quisiera que el tiempo empezara a pasar más despacio, el tiempo suele pasar más deprisa.

(JK Rowling, en Harry Potter y el Cáliz de Fuego)

sábado, 15 de julio de 2017

Frases: Gabriela Mistral

Para creer que me oyes he bajado los párpados y arrojo de mí la mañana, pensando que a esta hora tú tienes la tarde sobre ti. Y para decirte lo demás, que se quiebra en las palabras, voy quedándome en silencio...  

      

viernes, 14 de julio de 2017

Frases: Charles Dickens

Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, era la edad de la sabiduría, era la edad de la insensatez, era la época de la creencia, era la época de la incredulidad, era la estación de la luz, era la estación de la oscuridad, era la primavera de la esperanza, era el invierno de la desesperación.

(Charles Dickens, en Historia de dos ciudades)

jueves, 13 de julio de 2017

Reflexionar con Liu Xiaobo

Muere el Nobel de la paz chino Liu Xiaobo y en su recuerdo una bella frase suya:

"Cumplo mi sentencia en una prisión física, tangible, mientras tu me esperas desde la prisión intangible del corazón. Tu amor es la luz de sol que me llega incluso a través de los muros más altos y penetra las barras de acero de la ventana de mi celda, cayendo sobre cada centímetro de mi cuerpo, aportando calor toda parte de mi cuerpo, permitiendo que siempre sienta paz, libertad, y la felicidad del corazón, llenando cada minuto de mi tiempo en la cárcel con significado".

miércoles, 12 de julio de 2017

Frases: Miguel de Cervantes

La razón de la sinrazón que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece, que con razón me quejo de la vuestra fermosura.

  (Miguel de Cervantes en El Quijote)

martes, 11 de julio de 2017

Reflexionar con...Plutarco

Los charlatanes piensan que son todos de su misma naturaleza y creen que sólo existe aquello de lo que ellos tienen noticia. No advierten, cuando obran de este modo, que ellos conocen mucho menos a sus semejantes de lo que creen, pues los discretos  huyen de ellos como del heraldo jonio, que amaba tanto su oficio  que incluso anunciaba los secretos de su ciudad a los enemigos.

lunes, 10 de julio de 2017

Reflexionar con ...Augusto Monterroso

La oveja negra

En un lejano país existió hace muchos años una Oveja negra. Fue fusilada. Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque. Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.

domingo, 9 de julio de 2017

Reflexionar con...Oscar Wilde

El artista

Un día nació en su alma el deseo de modelar la estatua del “Placer que dura un instante”. Y marchó por el mundo para buscar el bronce, pues sólo podía ver sus obras en bronce.
Pero el bronce del mundo entero había desaparecido y en ninguna parte de la tierra podía encontrarse, como no fuese el bronce de la estatua del “Dolor que se sufre toda la vida”.
Y era él mismo con sus propias manos quien había modelado esa estatua, colocándola sobre la tumba del único ser que amó en su vida. Sobre la tumba del ser amado colocó aquella estatua que era su creación, para que fuese muestra del amor del hombre que no muere nunca y como símbolo del dolor del hombre, que se sufre toda la vida.
Y en el mundo entero no había más bronce que el de aquella estatua.
Entonces cogió la estatua que había creado, la colocó en un gran horno y la entregó al fuego.
Y con el bronce de la estatua del “Dolor que se sufre toda la vida” modeló la estatua del “Placer que dura un instante”

viernes, 7 de julio de 2017

Poesía: Efrain Huerta

Meditación de la rosa

Supón, mi amor, que trazamos la hora con una rosa
y que el agua es la medida de todas las rosas.
Piensa, azucena, en un becqueriano batir de alas
presente a nuestro paso, inmerso en nuestro tiempo.
Siempre hay alguien desnudo en lo que va del cielo
a esta tierra de duros y salobres pensamientos.
Yo te miro decir y escucho tu silencio
cuando lloro los días que fueron pavorosos.
Una balada es un poco de tibia espuma
es un sereno atardecer salido de la nada.
Supón entonces, amor mío, que hay un espejo
al que sonríes por las verdades ya dichas.
La luna acaba de ser amada, dijo un poeta
que simplemente se llamaba Juan punto y aparte.
Sabes bien que habrá una invasión de misterios
bien soñados tal vez o dulcemente pensados.
Andamos y desandamos mil y un caminos
como sombritas de fieras sin salida posible.
El hombre es la más bella conquista del aire
insistió aquel poeta que se llamaba nada más Juan.
Un miedo de singulares perfiles nos abruma
mientras morimos gritando ¡amor! ¡amor!...
Hemos vivido más o menos como ángeles en pena
navegando en lo que llamamos un desierto ardiente.
Amando hasta nunca decir basta de amar
y oído y visto guerras de infinito terror.
La bondad nos quedaba estrictamente prohibida
porque ya no había espacio ni necesaria era.
Apostamos la vida a un albur de silencio
cuando el amor no era sino una niña espina.
Alguien nunca esperado se acerca paso a paso
y pretende quebrar este amor de la rosa de hielo.
Hoy debemos cerrar las puertas, las ventanas
y no dejar entrar la niebla y su veneno.
Pues te repito que tendremos los agrios pensamientos
que suelen suceder al sudor amoroso.
Ahora supón, oh descarnada rosa bienamada
que nos fatiga el encierro y salimos a una calle.
¿Por qué no hay aquí una calle nombrada Góngora
con los campos de plumas tan urgentes?
Ignoro si ganamos o perdimos la batalla
contra los días que fueron y los días que vendrán.
No estoy ni estuve para decir cuáles penas
nos afligieron ni para descubrir lo que somos.
Sólo sé que no sé nada sino amarte
como se ama a la rosa paridamente fresca.
Te contaré mis ciclos de histeria y de neurosis
como si fueran sólo el alma de mi siglo.
Todo parece primitivo todo insomne
todo parece mar parece dientes parece lejos.
Ámame por desdicha por descanso porque sí
o porque no o porque nada o por mero desvelo
Después de todo soy una constante rebelión
sofocada como adivinarás a pura sangre.
Vamos tú y yo y aquella rosa recién llegada
por una oscuridad parecida a un reino quietísimo.
Hemos vivido y viviremos en la memoria de aquel hombre
que pasa como un árbol que no tiene descanso.
No pienses ya nada ni nada supongas
porque las fronteras son irremediables
y yo sobrevivo tú sobrevives todos sobrevivimos
para que el amor sea el gemido de siempre
y la piel no parezca un campo incendiado
y la dicha recorra tu cuerpo como una caricia mía.

jueves, 6 de julio de 2017

Frases: José Ingenieros

El temor a lo desconocido pone a los hombres en una actitud mental favorable a todas las maldades y a todas las violencias. La imaginación del ignorante forja los mitos que lo hacen esclavo, paralizando su voluntad con las cadenas del terror susperticioso. EL hombre turbado por el miedo pierde el deseo de conocer la verdad y poco a poco, intoxicada su fantasía por los errores que ella misma intenta, llega a odiar la verdad.

miércoles, 5 de julio de 2017

Poesía: José Cereijo

EL AMANTE RECUERDA

No todo lo he perdido. Queda tu nombre. Queda

la hondura del silencio después de pronunciarlo.

Queda lo que no pasa ni puede pasar nunca:

lo que nunca ha pasado.

 

lunes, 3 de julio de 2017

Poesía: Concha Urquiza

Las piedras del camino se llenan de ternura...

Las piedras del camino se llenan de ternura
y de musgos; los cielos contemplan con dulzura
los senos azulosos del agua que se estanca.

Clareando entre los charcos de solo todos deshechos,
se hinchan de luz las agrias venas de los helechos
tendidos sobre el fresco terror de la barranca.

 

Frases: José Emilio Pacheco

Mar eterno

Digamos que no tiene comienzo el mar 
Empieza donde lo hallas por vez primera
y te sale al encuentro por todas partes